sábado, 4 de julio de 2020

EPITAFIO


Demencia caminaba por los techos antes del atardecer, en su cotidiano subir era un sustento, una salida, porque se lograba encontrar con catástrofe y con ella platicaban hasta que aparecía la luna por este de la ciudad. ambxs desde muy chikis compartian sus pesares, y sentires siempre de frente, hasta que un dia demencia tomo la determinacion de marchar dejando la pared y los techos en donde ellx se encontraban diariamente.
Paso el tiempo ambxs estando muy lejos siguieron sus pasos dentro de la vida neoliberal, siempre conservaron el cariño de haber sido hermanxs, de salvarse en los momentos de destrucción.
Hoy despues de muchos años vuelven a compartir el techo, hablan de la vida de como han cambiado, se toman sus vinitos y se fuman sus porros esperando que algun gato se cruce. siguen siendo iguales tal como se conocieron, pero esta vez menos rotos, aunque suelen recordar esos momentos como añorando esas tardes de exilio. Demencia y catastrofe en un sin fin de palabras logran rescatar que dentro del tiempo que no se vieron las palabras no faltaban, y eso solía ser un respiro en momentos críticos, pero lo mas importante fueron las acciones porque si no van de la mano no significan nada mas que palabras.

para catástrofe la vida nunca a sido fácil, pero en ese determinada separación de casas se encuentra con demencia para generar un desastre, consolar la histeria y reventar la nostalgia.

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